Pablo Ráez ha fallecido en su domicilio de Marbella tras una larga batalla contra la leucemia.

Demostró una vez más que hace más el que quiere que el que puede. El joven supo aprovechar las redes sociales para disparar las donaciones de médula, y decirnos que esto es algo que está ahí, que todos nos podemos ver afectados y que tenemos que actuar con antelación.

Tenemos que reconocer que la labor de Pablo ha permitido que muchas personas ajenas a esta enfermedad la vivan más directamente, y que hay que aprovechar cada momento de nuestra vida. Así lo comentaba en una entrevista “Vivo el presente, cuando aceptas que te puedes morir mañana, eres libre”.

En su último transplante comunicó que sufrió un rechazo, y lo duro que estaba siendo “Admito que es un momento duro, dan ganas de tirar la toalla, de dejar de sufrir, de descansar de una vez… pero no me rindo, sigo y seguiré luchando, día tras día hasta que llegue mi día, sea mañana o en 70 años”

Yo tampoco quiero terminar diciendo que esta enfermedad maldita siempre acaba mal. Hay muchísimos casos que en los que se supera, pero lamentablemente sigue siendo muy dura tanto para el enfermo como para los familiares. Por lo que debemos luchar y debemos invertir en investigación.

Gracias Pablo, deseo que tu ejemplo de luchador nos inspire en cada faceta de nuestra vida.