Los postres son una tradición de toda la vida. Es normal que al acabar de comer arroz, pasta, carne o pescado te apetezca algo de chocolate o con azúcar. Si se te ha antojado flan lo mejor es acompañarlo con un buen caramelo líquido.

Consigue que el caramelo no se te endurezca en la olla siguiendo estos sencillos pasos para que al derretir el azúcar a fuego lento con un poco de agua no se te convierta en una placa dura e imposible de comer. Lo único que necesitas son 200 gramos de azúcar y un vaso de agua.

El primer paso de todos es calentar a fuego lento el vaso de agua en un cazo u olla pequeña y a fuego medio en otro cazo añade el azúcar con 4 cucharadas de agua. Así verás como poco a poco se va formando el caramelo.

El azúcar al disolverse empezará a cambiar de color y hay que vigilarlo para que no coja más temperatura de la normal y se queme. Poco a poco con un guante de cocina ve añadiendo cucharadas del agua que has dejado calentando hasta completar 12 cucharadas.

Durante el proceso ve removiéndolo y mantenlo a fuego lento. Cuando veas que está todo unificado entonces déjalo enfriar y así conseguirás esa textura líquida y cremosa a la vez.

Haz un buen caramelo para el flan

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