Cuando un niño baila se activan muchas sensaciones en el cuerpo. Tanto si baila en casa con el sonido de la música, de una película, en clases de danza o con sus amigos en el recreo está incrementando los niveles de adrenalina.

El control y la disciplina son dos técnicas que se dominan muy bien si se práctica el baile. Para los niños pequeños es muy recomendable la danza, ya sean niños o niñas porque además de ser un deporte les ayuda a mejorar la coordinación y la imaginación. El baile también produce sensación de libertad y es una manera de relacionarse con más niños.

Los beneficios que aporta la danza son muy importantes porque además de aprender a coordinarse ellos mismos y con otros compañeros, desarrollan la creatividad inventando historias con simples movimientos. Lo esencial es que el ritmo esté acompañado de una buena música.

Tanto física como psiquicamente los niños aprenden con el baile a relacionarse unos con otros, a divertirse y a conocerse a sí mismos. Gracias a esta actividad se estimula la circulación sanguínea y el sistema respiratorio y como todo ejercicio ayuda con la eliminación de grasa y a corregir la postura con una gran elasticidad y agilidad de movimientos y equilibrio.

Es clave para combatir la obesidad infantil y el colesterol. La expresión corporal que se muestra en cada movimiento es esencial para desarrollar el oído, la memoria y sobre todo la personalidad de cada niño.

Una de las cosas más importantes es que mejora la autoestima lo que ayuda a desafiar nuevos retos y reduce síntomas de estrés o ansiedad porque se aumenta la confianza en uno mismo. No esperes más y lleva a bailar a tus hijos.

 

Baila con tu hijo siempre que puedas