En este caso ha sido la esquela de María Rodrigo Molino que falleció el 24 de enero a los 86 años en la que había una frase que definía totalmente su personalidad. Su familia ha querido honrarle de esa manera.

En la esquela ponía: “Para un día que salgo en una esquela y no me veo”, esta frase viene a raíz de que la anciana era aficionada a la sección de anuncios fúnebres del diario ABC. Sus 3 hijos, 6 nietos y un bisnieto decidieron que era un buen homenaje. María Rodrigo fue la cocinera que preparó el almuerzo a la selección española de fútbol que logró el mítico 12 a 1 frente a Malta en 1983, como jefa de cocina del hotel Oromana de la localidad sevillana.

Además de María hay mucha gente que quiere tener en su esquela algo gracioso, esta mujer que falleció a los 75 años escribió su propia esquela antes de morir con un emoticono gracioso como seña.

 

Un jugador de fútbol vasco falleció a los 25 años tras golpearse con unas rocas al lanzarse al mar. Su familia pese al dolor decidió transmitir en su esquela el sentido del humor jovial y alocado del chico.

 

Un aficionado al Athletic hasta en su último suspiro preguntaba como iba el equipo de sus amores y su mujer no puedo evitar incluirlo en la esquela.

La única certeza en esta vida es la muerte y ha sido ella misma la que nos ha dado la ventaja de la vida. Disfruta cada día y muere con alegría y sabiendo que has vivido.

 

¿Cómo te despedirías tu el mundo?