El cigarrillo electrónico puede llegar a ser mortal. Todavía no se ha estudiado correctamente sus funciones ni las consecuencia o problemas que puede tener. Lo que es bueno es que hayan cosas para que la gente empiece a dejar de fumar.

A Andrew Hall de Idaho le explotó un cigarrillo eléctrico en la cara y ha perdido 7 dientes. El joven se disponía a ir a trabajar como todos los días y antes de salir de casa se encendió el cigarrillo electrónico. Había decidido dejar de fumar  desde hacía un año y esta era una alternativa bastante buena para hacerlo. De repente y sin avisar de problemas, el cigarrillo le explota en la cara.

Andrew destrozó parte del baño de su casa además de los daños físico irreparables. Perdió 7 dientes y las quemaduras en la cara le recordarán toda su vida a que nunca debió de empezar a fumar.

La explosión podía haber sido mucho peor pero afortunadamente Andrew pudo ir al hospital por su propio pie. Actualmente se está recuperando y no sabe todavía si denunciará al fabricante o no.

El caso de Andrew no es el único que ha sucedido, han habido más casos en los que las quemaduras han sido peores. A uno le explotó en el bolsillo, otro sufrió una fractura de cuello y otro se partió la lengua por la mitad.

Está claro que la solución es nunca empezar a fumar pero si ya lo has hecho no te recomendamos que uses los cigarillos electrónicos

 

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