Una persona fumadora nunca será realmente consciente de lo perjudicial que es fumar y aunque lo sepan no le dan la menor importancia, pero no todos los fumadores están en peligro, el que no lo hace también lo está y no precisamente por hacerlo.

Ciertos hábitos diarios que hemos adoptado desde hace tiempo también son perjudiciales para la salud e incluso peores que el fumar. Una de las más destacadas es estar todo el día sentado. Aunque seas una persona activa, los momentos de reposo no te los quita nadie, pero si esos momentos se alargan puede ocasionar inactividad ligada a problemas de colon, próstata, cáncer de pulmón…

No dormir lo suficiente también es uno de los problemas graves que solemos cometer a diario. La privación de sueño desencadena problemas de tensión alta, ataques al corazón, obesidad entre otros. Se recomienda dormir entre 6 y 7 horas diarias.

Comer carne La carne tiene proteínas animales ricas en IGF-1 que es una hormona que provoca el crecimiento de las células cancerígenas. Las personas que han hecho dieta tienen 4 veces más posibilidades de padecer cáncer.

Cocinar con gas natural significa exponerse a monóxido de carbono, dióxido de nitrógeno y formaldehído lo que perjudica al medio ambiente y a tu salud.

Utilizar un aceite equivocado si tienes una cocina residencial, la cocción rápida de aceites liberan partículas de aldehído e hidrocarburos, sustancias que se encuentran en cualquier cigarrillo y su proceso de producción.

 

Antes de criticar a un fumador vigila tus hábitos diarios