Las mujeres son muy valientes a lo largo de su vida, tiene que tomar decisiones importantes, tienen el don de poder dar a luz y de sufrir a partir de ese momento porque a su bebé nunca le falte de nada.

Es un momento muy importante en la vida de una mujer y para quien ha tenido un parto natural estas situaciones seguro que le sonarán de algo. Hoy en día con las nuevas tecnologías en medicina la mujer puede optar por la cesárea para no sufrir dolor ni un mal rato y para poder coger al bebé con fuerzas y ganas cuando estés recuperada. Uno de los momentos en el parto es que sientes un miedo terrible al ser una experiencia que te cambiará la vida.

Otra de las cosas que desesperan es el tiempo de espera en el proceso de dilatación que llega a ser angustioso por las terribles contracciones.

Sentir miedo por si no superas el parto y te desgarras y desangras (actualmente con todos los avances técnicos es casi imposible). Y encima en algún momento del parto te arrepientes de no haber decidido hacerlo por cesárea y juras que será el único hijo que tengas al no querer pasar de nuevo por la misma experiencia.

Odias las preguntas estúpidas como ¿te duele? pero te alegras cuando te dicen que asoma la cabecita porque sabes que el dolor pronto acabará, pero todavía queda todo el cuerpo.

Cuando sale el bebé sólo quieres verlo pero hasta pasadas 4 o 5 horas no lo puedes tener en tus brazos y lo único que notas es que la anestesia no te deja sentir las piernas y cuando se despiertan del todo tienes que usar ropa interior grandísima durante varios días para curarte además de soportar dolor que no siempre se alivia con los medicamentos que te receta el médico.

 

Aún así dar vida es un gran privilegio de las mujeres, compártelo si estás de acuerdo