El bizcocho es un tipo de masa esponjosa empleada en repostería para hacer tartas o postres por si viene algún invitado. Son fáciles de elaborar, pero antes de hacerlo debes decidir de qué sabor te gusta más.

El bizcocho de leche condensada está dentro de los más deseados por la gente, por su sabor inconfundible y por esa textura y suavidad que se deshacen en la boca. Los ingredientes para elaborarlo son:

400g de leche condensada
4 huevos
120g de harina
50g de mantequilla a temperatura ambiente
1 sobre de levadura.

En sólo tres pasos conseguirás el mejor bizcocho que hayas hecho: primero pones en un bol  la leche condensada, y seguidamente echas los huevos uno a uno y empiezas a mezclar. Le añades la mantequilla y vuelves a mezclar dejando la harina y la levadura para el final.

Tienes dos opciones: remover bien la mezcla con unas varillas o bien con una batidora para que quede una masa homogénea y sin grumos. Precalienta el horno a 180 grados y unta un molde con mantequilla.

Coloca la mezcla dentro del molde y mete al horno durante 30 minutos aproximadamente. Trascurrido el tiempo asegúrate de que está listo pinchando con una palito de madera en el centro;  si sale limpio ya puedes sacarlo, si aún sale húmedo déjalo unos minutos más.

Su textura suave y blanda tienen un sabor inconfundible. Si no te gusta la leche condensada o prefieres algo mucho más dulce puedes hacerlo de chocolate o cualquier otro sabor.

El bizcocho que mejor sienta

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