Los padres a veces no se dan cuenta de que están sobrecargando a sus hijos con cosas que ni siquiera les corresponden. Lo que no se debe hacer es forzar a tu hijo a que haga cosas que no les nacen hacer.

Ser muy exigente puede alterar la actitud de los hijos al revelarse por no querer hacer lo que sus padres ansían. Lo primero que un padre debería hacer es tener una comunicación constante con sus hijos para saber qué es lo que realmente quiere tu hijo. Un padre puede caer en muchos errores a la hora de educar a un hijo, estos son algunos ejemplos.

1. El perfeccionismo no es bueno

La perfección no existe y todo el mundo lo sabe, pero muchos padres no toleran que sus hijos no sean perfectos o que no hagan lo que ellos quieres y eso altera a los niños. Lo mejor que se puede hacer es seguir el camino poco a poco enseñándole a tu hijo lo que se debe y no hacer.

 

2. Expectativas que se desean y frustran

Haz hacer a tu hijo lo que realmente quiere y sabe hacer, no puedes animar a tu hijo en algo que sabes que no va a conseguir porque lo único que lograrás será que el niño se frustre y no tenga la capacidad para seguir adelante.

3. La sobreexigencia

Si estás muy encima de tu hijo para que haga algo al final lo que pasará será que su rendimiento será peor por lo que tienes que aprender a ser paciente con él.

4. El cariño

El cariño es siempre muy importante y no tienes que hacerle ver que se da cuando se hacen las cosas bien sino que el cariño es incondicional y siempre está ahí.

5. Problema con las relaciones personales

Saber tener relaciones con la gente y no aislar a tu hijo con el trabajo duro. Que se divierta, que haga cosas diferentes…

 

Y tú ¿Eres exigente con tu hijo?

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