Como cada año el 28 de diciembre se celebra el Día de los Santos Inocentes, una tradición muy divertida para unos pero no tanto para otros.
La tradición dice que el Día de los Inocentes, en Hispanoamérica, cualquiera le puede gastar una broma a otra persona sin que esto tenga después repercusiones. Esta tradición se cimienta a partir de la historia que dice que Herodes ordenó matar a todos los niños de Belén para asegurarse la muerte del supuesto futuro Rey de Israel.

Esta historia no tiene ninguna evidencia histórica, pero visto lo divertido que es gastar bromas sin consecuencias cualquier excusa vale.
Es muy común que los medios de comunicación hagan bromas tergiversando noticias para que parezcan reales, desde una simple mofa a casos o sucesos recientes, hasta engaños que parecen reales.

Se suele decir que estas bromas se deben perdonar, pero hay que ir con cuidado ya que se puede tomar como broma lo que no lo es, como en algunos países americanos donde prestar algo, incluso dinero, puede convertirse en una inocentada y no devolverse nunca.
A continuación os dejamos algunas bromas por si quieres pillar alguna idea. Tenemos desde las más básicas y sencillas, a las más pesadas o retorcidas:

  • La broma por antonomasia el Día de los Inocentes es colgar un muñeco de papel recortado en la espalda de un amigo sin que lo sepa. Tal vez no haga tanta gracia pero no puede faltar.
  • Cambiar azúcar por sal, la clásica en la que se sustituye el azúcar por sal. En el desayuno la cara del ingenuo no tiene precio.
  • Cambiar la hora del reloj, todo para que uno no llegue a la hora, pero cuidado, hay horas como las de trabajo que son muy importantes, en cambio las horas de sueño…
  • Las bromas telefónicas son muy típicas ya que no se esperan al no estar nunca las dos personas en el mismo sitio, pero no puedes ver la cara que pone.
  • El pintar la cara del que duerme siempre funciona para reírte un poco, pero cuidado, tú también te dormirás en algún momento.
  • Cambiar los ajustes del teléfono móvil puede ser divertido, se pasará un buen rato para volverlo a configurar. Pero cuidado, si cambias el idioma que no sea a uno muy difícil. O si.
  • Puedes hacer una rica tarta de nata y cuando vas a servirla estamparla en la cara de tu compañero. Seguro que os reís y el inocente tendrá un rico sabor dulce en su cara.

A partir de aquí empiezan las bromas más retorcidas y pesadas y mejor no dar ideas, que nunca se sabe cuando le va a tocar a uno.
Que te diviertas el día de los inocentes, pero no te pases. No hagas lo que no quieras que te hagan a ti.

Información y fotos extraídas de: www.periodistadigital.com / www.circulaseguro.com / www.abc.es / www.diariofemenino.com / www.muyhistoria.es /

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